Salvador Cabañas, otro futbolista víctima de la violencia en América
Enero 25 de 2010Cabañas fue herido de bala la madrugada de lunes en un bar frecuentado por
futbolistas en la capital mexicana, y su condición es grave pero estable tras
una cirugía de siete horas en la que los médicos decidieron no extraer el
proyectil.
Desde el secuestro del entrenador argentino Rubén Omar Romano
en septiembre del 2005, en México no se presentaban hechos de violencia en
contra de personajes ligados al fútbol o el deporte.
Cinco futbolistas,
todos mexicanos, han muerto en las últimas cuatro décadas en incidentes en los
que se involucraron armas de fuego, más otra media docena que quedaron
incapacitados para jugar o que fallecieron en accidentes de
tránsito.
Octavio Muciño y Jaime López, ambos jugadores de las Chivas de
Guadalajara, fallecieron por heridas de bala y sus muertes son las más
recordadas en México, junto con la muerte en un accidente de carretera del
argentino Pablo Hernán Gómez, en 1999.
El mundialista paraguayo es la
víctima más reciente de la violencia y la inseguridad que durante los últimos
años ha golpeado de manera directa a jugadores de varias ligas del
continente.
En Colombia, el más reciente hecho de violencia se presentó
el 13 de diciembre de 2009, cuando el defensa Arnold Palacios, del Deportivo
Pereira, sufrió cortaduras en el rostro luego de que el autobús en el que
viajaba su equipo fue atacado por fanáticos del Independiente
Medellín.
Un hecho similar se registró en abril de 2009 cuando un autobús
del Deportivo Cali fue atacado por hinchas de Millonarios, hecho por el cual el
defensa Juan Guillermo Domínguez por poco pierde un ojo.
En sucesos
anteriores se destaca el asesinato del ex delantero Albeiro 'Palomo' Usuriaga'
el 12 de febrero de 2004, a manos de un pistolero, y el del defensa Andrés
Escobar, el 2 de julio en 1994.
Usuriaga había jugado en el argentino
Independiente y también había hecho parte de la selección colombiana de fútbol,
mientras que Escobar venía de disputar el Mundial de Estados Unidos'94 en donde
marcó un autogol.
Se registran también en años anteriores los asesinatos
de otros jugadores como Elson Becerra, Omar Cañas, Felipe Pérez, Lucio España,
Juan Guillermo Villa, Norberto Cadavid y Jorge Carmona, en hechos relacionados
con venganzas de la mafia.
En Panamá fueron asesinados en los últimos
meses los futbolistas Rolando Dorbs Planes y Abdul Karin Galván Ruiz.
En
Guatemala, Edgar Cifuentes, dirigente del equipo Xelajú, de la Liga Nacional de
Fútbol, fue asesinado en septiembre de 2007 a las afueras del Estadio Mario
Camposeco de Quetzaltenango y, un mes antes, había sido herido el volante Pablo
Villatoro, del Municipal.
En Honduras, el 19 de enero de 2003 fue
asesinado a tiros Milton 'Chocolate' Flores, portero de la selección de Honduras
y del Real España, y héroe en los Juegos Panamericanos que se celebraron en Mar
del Plata (Argentina), en 1995.
La agresión más reciente contra un
futbolista en Brasil ocurrió a finales de noviembre pasado cuando el delantero
Vagner Love, entonces en el Palmeiras, fue agredido a la salida de un banco por
tres miembros de una barra brava insatisfechos con el rendimiento del club en el
Campeonato Brasileño.
Un año antes, en Río de Janeiro, un grupo de
hinchas, también del Palmeiras, la emprendió a golpes contra el entonces
entrenador del equipo, Vanderlei Luxemburgo.
Una agresión similar había
sufrido en septiembre de 2008 el entrenador Emerson Leao que fue golpeado por
hinchas disconformes del Santos días después de entregar la dirección técnica
del club.
En Bolivia, el futbolista brasileño Fabricio Brandao, del
Blooming boliviano, denunció el 1 de octubre pasado que su casa fue atacada a
tiros por desconocidos, después de que su equipo derrotara a Oriente Petrolero
en el clásico de la ciudad de Santa Cruz. EFE.