Según él la protesta fue contra la federación serbiaLas ridículas excusas del jefe de los hinchas serbios
Octubre 14 de 2010Roma, 14 de octubre de 2010.- Iván Bogdanov, detenido en Italia, dijo que la violencia fue una protesta contra la Federación de fútbol de Serbia.
El supuesto "jefe" de los hinchas serbios, Ivan Bogdanov, que se
encuentra detenido en Italia, explicó que la violencia que
desencadenaron en Génova el martes pasado era una protesta contra la
Federación de fútbol de Serbia y no tenía matices políticos o
nacionalistas.
Bogdanov, de 30 años, cuya foto durante los
incidentes ha dado la vuelta al mundo, fue quien se encaramó a una
valla de contención del estadio Luigi Ferrari y se dedicó a romperla
con un alicate y a lanzar bengalas al campo e incitar al resto de
hinchas.
El abogado del serbio, Gianfranco Pagano, fue quien
reprodujo las palabras de Bogdanov tras un encuentro con él, antes de
que mañana sea interrogado por el juez.
Según el abogado,
Bogdanov negó ser el jefe de los barristas y pidió disculpas a Italia
por lo sucedido, al explicar que fue una reacción contra la Federación
serbia de fútbol.
Según Pagano, Bogdanov también se distanció de
los posibles matices políticos generados tras los actos violentos al
asegurar que era "un nacionalista, pero como todos los serbios" y que
sobre todo era un "un gran hincha del Estrella Roja de Belgrado".
Por
ello, explicó que estaba "enojado" con el portero se la selección,
Vladimir Stojkovic, ya que tras formarse en el Estrella Roja pasó al
equipo rival, Partizan.
Stojkovic fue uno de los objetivos del
lanzamiento de piedras y bengalas por parte de los serbios contra el
bus en el que viajaba la selección.
El seleccionador italiano,
Cesare Prandelli, explicó que antes de salir al campo ya tuvo el
presentimiento de que algo iba a pasar, cuando vio que Stojkovic se
había refugiado en el vestuario italiano y "temblaba".
Bogdanov,
de 30 años, está acusado de graves daños y de portar objetos
contundentes, en el marco de la legislación relativa a las
manifestaciones deportivas.
Por estos cargos se enfrenta a una
condena de uno a cuatro años de cárcel, pero el abogado podría pactar
la pena a dos años y, como permite la ley italiana al ser un ciudadano
no perteneciente a la Comunidad Europea, ser expulsado inmediatamente
del país.
Tras los altercados del martes fueron detenidos 17
serbios, de los que 8 se encuentran encarcelados en espera de juicio.
El resto fueron sólo denunciados y expulsados a su país.
EFE