España-Portugal e Inglaterra son las candidaturas más opcionadasFIFA en medio de polémicas prepara la elección de las dos nuevas sedes mundialistas
Noviembre 30 de 2010Zúrich, 30 de noviembre de 2010.- Nueve candidaturas, cuatropara 2018 y cinco para 2022, esperan lograr el jueves en Zúrich la confianza dela FIFA para organizar el Mundial, en una elección singular, que decidirá porprimera vez dos anfitriones al mismo tiempo, y con la que se cerrará un procesoreñido y no exento de polémica.
Los 22 miembros que forman ahora el Comité Ejecutivo, en elque hay ocho directivos de los países interesados, votarán el día 2 de formasecreta, tras escuchar por última vez a los candidatos, en su intento deconvencer y lograr una mayoría que vale una Copa del Mundo.
El príncipe Guillermo de Inglaterra, José Luis RodríguezZapatero, José Sócrates, David Cameron y Bill Clinton convertirán en cuestiónde estado la cita en la FIFA, donde los cinco aspirantes a 2022 (Australia,Corea, Qatar, Estados Unidos y Japón) -por este orden- tendrán en la tarde demañana, miércoles, 30 minutos para su última presentación.
En la mañana del jueves, a partir de las 09.00 hora local(08.00 gmt) será el turno de los aspirantes a 2018, Bélgica-Holanda,España-Portugal (la Candidatura Ibérica), Inglaterra y Rusia, que son las quehan mantenido una rivalidad mayor.
El Ejecutivo iniciará la después deliberación, a las 14.00horas (13.00 gmt), y tiene previsto anunciar su veredicto a las cuatro de latarde. Primero se elegirá la sede de 2018 y luego la de 2022. Si no hay mayoríaabsoluta en la primera votación se procederá a eliminar a la que menos respaldohaya obtenido y así sucesivamente.
Cuando Joseph Blatter, presidente de la FIFA, pronuncie elnombre de las elegidas en el Messe Zúrich, cerrará un proceso abierto el 15 deenero de 2009, que dejó en el camino a México e Indonesia y que a última horase ha convertido en un quebradero de cabeza para la FIFA.
La publicación de informaciones sobre sobornos a losmiembros de FIFA, sobre todo en medios ingleses, ha empañado la elección y laha convertido en la más comprometida para designar al organizador de unmundial, después de las tranquilas elecciones de Sudáfrica 2010 y Brasil 2014.
Antes de la inauguración de Sudáfrica 2010, el presidente dela candidatura de Inglaterra, David Triesman, lanzó una acusación contra Españay Rusia, por la que luego dimitió. Según dijo, España ofrecía renunciar enfavor de Rusia, a cambio de que este país le ayudase a sobornar árbitros que lefavorecieran en el Mundial de Sudáfrica.
Inglaterra protestó después porque Rusia habló de "altoíndice de criminalidad" en Londres y de gran consumo de alcohol entre susjóvenes, y a mediados de octubre, una información del diario "SundayTimes" disparó la caja de los truenos.
El diario tuvo la ocurrencia de que algunos de sustrabajadores se hicieran pasar por empresarios que apoyaban a Estados Unidos yofrecieran dinero a directivos de FIFA, según los consejos del ex secretariogeneral de FIFA, Michel Zen-Ruffinen, un barullo que salpicó a la"Candidatura Ibérica" por un supuesto intercambio de votos con la deQatar.
El nigeriano Amos Adamu pidió unos 571.000 euros y elfrancés Reynald Temarii -uno de los 7 vicepresidentes- reconoció ofertas deentre 10 y 12 millones de dólares de otros dos candidatos. La FIFA intervinorápido. Suspendió provisionalmente a los implicados y después confirmó su inhabilitación-tres años para Adamu y uno para Temarii-; no se encontraron indicios parademostrar que España, Portugal y Qatar incurrieron en corrupción y Ruffinen fuedeclarado persona non grata.
La BBC añadió el lunes nueva leña al fuego de la polémica aldifundir que tres miembros del Comité Ejecutivo de la FIFA habían recibidomillonarias comisiones entre 1998 y 1999. La FIFA respondió que el caso ya fueinvestigado por las autoridades judiciales suizas y ningún miembro de laorganización fue condenado.
Este complicado escenario general llevó a Blatter acuestionar su propio acierto al decidir la elección de dos mundiales a la vez;a admitir la inevitable colusión entre las candidaturas y a encomendarse"a Dios o a Alá" para que la credibilidad de la FIFA no sufra cuandodicte sentencia. EFE
Fuente: EFE