El equipo teutón venció 1-0 a AustriaBallack le da la clasificación a Alemania
Junio 16 de 2008Viena, 16 jun (EFE).-Un destello de Michael Ballack, un zapatazo desde 20 metros que colocó en laescuadra fue suficiente para meter a Alemania en cuartos y despedir de laEurocopa con dignidad a Austria, la anfitriona que llegó hasta la últimajornada de la fase de grupos con una esperanza basada en el pasado.
El mito de Córdoba, el recuerdo de la victoria lograda hace 30 años en Argentinacontra los alemanes aún pervivirá en la memoria austríaca, porque su realidadle impide renovarlo.
Y eso que, alentada por ese supuesto "espíritu", Austria pudo reduciren el primer tiempo la distancia que le separa de Alemania, A ello tambiéncontribuyó que, aún bajo el síndrome croata, el equipo de Joachim Löw tambiénse encargase de rebajar su nivel para equipararse a su rival.
De esta forma, pasaron los tres primeros cuartos de hora entre pelotazos,faltas técnicas y escaso juego.
La selección austríaca, reforzada por el impulso de la grada, fue sobre todovoluntariosa, pero tropieza con unas limitaciones técnicas que le alejan de laelite en las grandes citas.
Alemania tuvo, sobre todo, dudas. La derrota contra Croacia hizo mucho daño yni la terapia de grupo a la que se sometió el equipo tras ese revés le hasacado del embrollo.
Al contrario, con Michael Ballack rodeado en todo momento de contrarios, nohubo quien asumiera la dirección y copió el juego del rival. Mucho balón largoy poca precisión.
Pudo, sin embargo, resolver el encuentro a los 3 minutos en una buena internadade Mirolav Klose que desperdició Mario Gómez. Solo dentro del área pequeña y apuerta vacía, el atacante del Stuttgart dio el balón mordido y lo pudo sacarcon la coronilla Gyorgy Garics, bajo palos.
Ahí, se acabó el arsenal alemán, en la primera mitad, ya que no volvió aasustar a Jürgen Macho más que con un disparo de Lukas Podolski (m.23), quienterminó desquiciado con las faltas tácticas austríacas en el centro del campo.
Austria no mostró mucho más, porque tampoco tiene mucho más que arrojo, lo quele sirve para forzar algunos saques de esquina que son saludados desde la gradacomo si de penaltis se tratasen.
Una caída de Erwin Hoffer ante Christoph Metzelder, un disparo lejano de ReneAufhauser y otro remate de cabeza forzado de Christian Fuchs fueron todo suargumento para alterar el pulso de la afición local.
Sin mucho ritmo, con muchas faltas y menos ocasiones, fue el español ManuelMejuto González el que decidió animar la fiesta y expulsó a ambos técnicosantes del descanso, después de que estos se enzarzasen en una discusión con elcuarto árbitro de por medio.
Y sin entrenadores en el banquillo, la favorecida fue Alemania y, sobre todo,Ballack, que solventó la disputa al comienzo del segundo tiempo, con un grangolpe franco desde 20 metros que envió a la escuadra de Macho.
Ahí se acabó el morbo y gran parte de la emoción, porque con el marcador afavor la selección germana ya no se iba a dejar sorprender, ni Austria estabaen condiciones de ponerle en demasiados aprietos.
Los anfitriones no lograron más que seguir sumando saques de esquina, en buscade una acción afortunada que no llegó, porque ni Viena es Córdoba, ni HofferHansi Krankl, pero Alemania, casi siempre es Alemania.